Por Henry Vargas

Firma del Memorando de Entendimiento entre el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (MISPAS) y la Fundación Apoyo al Hemofílico (FAHEM), para fortalecer la atención integral de las personas con hemofilia y demás coagulopatías en la República Dominicana.

Las enfermedades no deben medirse únicamente por las estadísticas. Los números son importantes, pero cada paciente representa el cien por ciento para quien vive esa realidad.

Podemos hablar de 10, 20, 100 o 500 pacientes, pero cuando un médico atiende a una persona, ese paciente es el cien por ciento de su responsabilidad. El sistema de salud no existe solo para atender a las mayorías, sino para responder a las necesidades de todas las personas, sin importar cuán frecuente o rara sea su enfermedad.

Cada enfermedad representa un llamado a la acción, una oportunidad para la reflexión y un compromiso que nos obliga a actuar con responsabilidad y sensibilidad.

Hoy me siento profundamente agradecido de estar aquí. Este club significa mucho para mí; fui su vicepresidente durante muchos años y hoy tengo el honor de representar a un país que forma parte de esta distinguida institución. Poder compartir este momento en esta casa me llena de alegría, porque los lugares y las experiencias se convierten en recuerdos que permanecen para siempre.

Además, conocer personas con tanta vocación de servicio y entrega genera un efecto multiplicador que inspira a seguir trabajando por los demás.

Quiero destacar que hoy damos un paso trascendental con la firma de este Memorando de Entendimiento entre el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social (MISPAS) y la Fundación Apoyo al Hemofílico (FAHEM). Este acuerdo fortalecerá la coordinación y el trabajo conjunto para continuar mejorando la atención integral, el acompañamiento y la calidad de vida de todas las personas con hemofilia y demás coagulopatías en la República Dominicana, estrechando los lazos de cooperación entre ambas instituciones en beneficio de los pacientes y sus familias.

No deseo extenderme demasiado. Solo quiero recordarles que, sin importar el nombre de la enfermedad o de la institución, detrás de cada diagnóstico hay una persona, una familia, un niño o una comunidad que busca ayuda, respuestas y soluciones.

La mayor satisfacción que puede experimentar un servidor público es precisamente servir. Esa es la esencia del servicio público.

En lo personal, doy gracias a Dios porque ha sido generoso conmigo. Me ha regalado una hermosa familia y me ha permitido vivir sin grandes carencias. Por eso estoy convencido de que la mayor bendición que una persona puede recibir es compartir con otros las gracias que Dios le ha concedido, especialmente con quienes enfrentan mayores dificultades.

La vulnerabilidad nunca debe ser un obstáculo para alcanzar los objetivos. Al contrario, debe convertirse en el principal estímulo para trabajar con más empeño, compromiso y determinación.

A los pacientes y a las familias que forman parte de FAHEM, les expreso de corazón que cuentan con el respaldo del Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social y del Gobierno dominicano. Seguiremos trabajando para fortalecer las políticas públicas, ampliar las oportunidades de atención y garantizar una mejor calidad de vida para quienes conviven con la hemofilia y otras coagulopatías.

Que Dios los bendiga a todos.

Muchas gracias.

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