Varias personas han muerto de malaria en los alrededores del aeropuerto de Fráncfort, debido probablemente a mosquitos que llegaron en equipajes de viajeros. Desde el mes de julio de 2026, ocho personas han contraído malaria en los alrededores del aeropuerto alemán de Fráncfort de Meno. Tres de ellas han fallecido. Las infecciones afectaron principalmente a empleados a empleados de Fraport, la empresa operadora del aeropuerto. Por ello, las autoridades sanitarias de Fráncfort barajan la hipótesis de la denominada «malaria aeroportuaria». Con este término se hace referencia a las infecciones causadas por la picadura del mosquito anófeles, portador del parásito de la malaria, que llega en el avión procedente de zonas donde la enfermedad es endémica. «La malaria aeroportuaria es poco frecuente» «Estamos ante un fenómeno muy poco frecuente, no ante una nueva enfermedad habitual en Alemania», ha asegurado en un comunicado de prensa el profesor Achim Hörauf, director del Instituto de Microbiología Médica, Inmunología y Parasitología del Hospital Universitario de Bonn (UKB). Según el Boletín Epidemiológico del Instituto Robert Koch (RKI) —que informa periódicamente sobre enfermedades infecciosas y salud pública—, el último caso de malaria aeroportuaria en Alemania antes de la actual acumulación de casos se documentó en 2023. Por lo general, en Alemania la malaria afecta casi exclusivamente a viajeros de larga distancia que se han contagiado en zonas donde la enfermedad es endémica. Si un mosquito queda atrapado en una maleta o entre prendas de vestir, puede llegar a Alemania como «polizón». «En las zonas climatizadas de un aeropuerto, puede encontrar inicialmente condiciones adecuadas y sobrevivir durante algún tiempo», dice Hörauf. Por qué la malaria tropical puede ser tan peligrosa Según el comunicado de prensa del UKB, los datos disponibles hasta el momento indican que las infecciones notificadas en Fráncfort corresponden a malaria tropical, la forma de malaria considerada más peligrosa. Para que se produzca la infección, es necesaria la picadura de una hembra del mosquito anófeles infectada con el parásito Plasmodium falciparum. Este agente patógeno se transmite al ser humano a través de la picadura e infecta los glóbulos rojos. «En términos sencillos, pueden producirse muchas pequeñas obstrucciones vasculares», explica Hörauf. «Según qué órgano se vea afectado, pueden producirse diversas y graves complicaciones». En el pulmón puede acumularse líquido. Si se ven afectados los vasos sanguíneos del cerebro, pueden producirse daños neurológicos. También es posible que se presente insuficiencia renal aguda. Sin tratamiento, fallecen hasta el 20 por ciento de los pacientes. «Si el diagnóstico se establece a tiempo, se puede iniciar un tratamiento específico. En cambio, si la enfermedad pasa inadvertida, puede evolucionar muy rápidamente hacia un cuadro grave», afirma Hörauf. Fiebre, escalofríos, náuseas: síntomas de malaria para tomar en serio En un primer momento, los síntomas son inespecíficos y se parecen a los de una gripe: fiebre repentina con alta temperatura, escalofríos, dolor de cabeza y de articulaciones. También pueden aparecer náuseas, vómitos y diarrea. El Departamento de Salud de Fráncfort aconseja a las personas que viven o trabajan en las cercanías del aeropuerto, o a cualquiera persona que presenten el cuadro mencionado, consultar de inmediato a un médico tan pronto surjan dichos síntomas. Las pruebas rápidas pueden ofrecer indicios iniciales de malaria. El diagnóstico definitivo de la infección se obtiene mediante un análisis de sangre. Según el RKI, el tratamiento de la malaria debe realizarse obligatoriamente en régimen de hospitalización, en un centro con experiencia en medicina tropical y que disponga de unidad de cuidados intensivos. El descenso de las temperaturas puede reducir el riesgo de malaria Al finalizar el verano boreal, las condiciones en Alemania se vuelven menos favorables para el mosquito y el parásito. En particular, la bajada de las temperaturas nocturnas reduce la actividad de los mosquitos y acorta su esperanza de vida. Asimismo, el desarrollo del agente causante de la malaria en el organismo del insecto se ralentiza o se detiene. No obstante, podrían surgir casos de la enfermedad incluso después de que haya terminado la época estival. El Plasmodium falciparum tiene un periodo de incubación de entre siete y quince días, lo que significa que pueden transcurrir más de dos semanas desde la picadura del mosquito hasta la aparición de los primeros síntomas. Por ello, según Achim Hörauf, el mayor desafío radica en considerar la malaria como una posibilidad diagnóstica incluso cuando no hubo una estadía previa en el extranjero. No dejes que el algoritmo oculte las noticias. Si confías en este sitio para obtener información confiable, por favor dedica un momento a seleccionarnos como tu fuente preferida en Google: haz clic aquíy marca el casillero o pulsa el botón de DW.com para ver siempre nuestras noticias verificadas en tus preferencias. FUENTE: DW Navegación de entradas Vinculan la contaminación del aire con el riesgo de suicidio Esta terapia contra el TOC promete buenos resultados